top of page

Cuando el silencio encontró palabras: una tarde de memoria junto a Adriana Lerman en OSFA-WIZO Argentina

  • Foto del escritor: OSFA - WIZO
    OSFA - WIZO
  • 2 jul
  • 4 min de lectura

Con un salón colmado, la escritora Adriana Lerman presentó El chico que sobrevivió a Auschwitz en una actividad organizada por el Grupo OR WIZO. La charla recorrió la historia de su familia, el peso del silencio heredado y el valor de la memoria como legado para las nuevas generaciones.

Una tarde de invierno reunió en OSFA-WIZO Argentina a un auditorio dispuesto a escuchar una historia atravesada por la memoria y la resiliencia.
Una tarde de invierno reunió en OSFA-WIZO Argentina a un auditorio dispuesto a escuchar una historia atravesada por la memoria y la resiliencia.

El frío de la tarde porteña quedó afuera. Dentro de la sede de OSFA-WIZO Argentina, en la calle Larrea, el salón se llenó de mujeres y hombres dispuestos a escuchar una historia que trascendió la presentación de un libro para convertirse en un encuentro con la memoria.

Organizada por el Grupo OR WIZO, la actividad reunió a decenas de asistentes alrededor de la escritora Adriana Lerman, autora de El chico que sobrevivió a Auschwitz. Durante más de una hora, el público acompañó un relato que recorrió la historia de varias generaciones de una familia marcada por la Shoá, pero también por la reconstrucción, la resiliencia y la necesidad de transmitir aquello que durante décadas permaneció en silencio.


Claudia Camisar (dcha.) del Grupo OR WIZO estuvo a cargo de las palabras de bienvenida y de la presentación de la escritora.
Claudia Camisar (dcha.) del Grupo OR WIZO estuvo a cargo de las palabras de bienvenida y de la presentación de la escritora.

La bienvenida estuvo a cargo de Claudia Camisar, representante del Grupo OR WIZO, quien recordó el recorrido de Lerman como escritora e investigadora y destacó el aporte de sus libros a la preservación de la memoria. La presentación dio paso a una exposición que, desde los primeros minutos, generó un clima de profunda atención.

 

Del silencio familiar a una investigación de años

Lejos de limitarse a resumir el contenido de sus libros, Adriana Lerman abrió una ventana al proceso que la llevó a escribirlos.

Contó que en su familia la Shoá prácticamente no se mencionaba. Su abuelo, sobreviviente del Holocausto, nunca hablaba de lo ocurrido. Tampoco lo hacía su padre. Durante décadas, el silencio ocupó el lugar de los recuerdos.


La escritora Adriana Lerman compartió el camino personal e histórico que dio origen a El chico que sobrevivió a Auschwitz.
La escritora Adriana Lerman compartió el camino personal e histórico que dio origen a El chico que sobrevivió a Auschwitz.

Ese escenario comenzó a cambiar recién después del fallecimiento de su abuelo, cuando aparecieron documentos, fotografías y un antiguo libro escrito en ídish que contenía testimonios sobre la comunidad judía de Ostrowiec y sobre parte de la historia familiar. Aquellos hallazgos despertaron una investigación que se extendió durante años y que terminó transformándose en dos libros.

"Esta historia proviene absolutamente del silencio", resumió la autora ante un auditorio que siguió cada palabra con atención.


Documentos, fotografías y testimonios permitieron reconstruir una historia que parecía destinada a permanecer oculta.
Documentos, fotografías y testimonios permitieron reconstruir una historia que parecía destinada a permanecer oculta.

Un adolescente frente al horror

Gran parte de la charla estuvo dedicada a explicar el origen de El chico que sobrevivió a Auschwitz.

Lerman explicó que decidió narrar la historia desde la mirada de Levi, un adolescente de apenas catorce años cuando comenzó la invasión alemana de Polonia. Esa elección literaria, señaló, le permitió mostrar cómo la guerra irrumpió de manera brutal en la vida cotidiana de un joven que, de un día para otro, perdió su escuela, sus amigos, su libertad y, finalmente, casi toda su familia.

Con apoyo de fotografías, mapas, documentos originales y material reunido en archivos internacionales, reconstruyó el recorrido de Levi y de su padre por guetos, campos de trabajo forzado y campos de concentración hasta la liberación de Bergen-Belsen por tropas británicas en abril de 1945.


Cada página del libro busca preservar la historia de quienes sobrevivieron a la Shoá y transmitirla a las nuevas generaciones.
Cada página del libro busca preservar la historia de quienes sobrevivieron a la Shoá y transmitirla a las nuevas generaciones.

Pero, más allá del rigor histórico, la autora insistió en otro aspecto que atraviesa toda la obra: el vínculo entre padre e hijo.

"Si mi padre y yo no sobrevivimos a este tormento, ¿quién los recordará?", leyó emocionada de uno de los pasajes del libro, en el que Levi promete mantener viva la memoria de su familia.

 

La memoria como compromiso

Uno de los momentos más conmovedores llegó cuando Adriana Lerman explicó que su objetivo nunca fue escribir únicamente para su familia.

"Yo quería que esta historia trascendiera", afirmó. "Quería que se conociera."

La firma de ejemplares y las fotos del público con Lerman fue la oportunidad para continuar una conversación que había comenzado mucho antes de abrir el libro.
La firma de ejemplares y las fotos del público con Lerman fue la oportunidad para continuar una conversación que había comenzado mucho antes de abrir el libro.

La autora contó que muchas de las devoluciones más profundas llegaron de lectores ajenos a la comunidad judía, para quienes sus libros representaron el primer acercamiento a la historia de la Shoá. Esa experiencia, aseguró, reafirmó su convicción de seguir llevando estos testimonios a escuelas, instituciones y espacios culturales. 


Un diálogo que continuó después de la charla

Finalizada la exposición, el encuentro se transformó en una conversación abierta.

Las preguntas del público dieron lugar a recuerdos personales, historias familiares y reflexiones sobre la transmisión de la memoria entre generaciones. Varias asistentes compartieron experiencias vinculadas con el exilio, la inmigración y los silencios que también atravesaron sus propias familias, generando un intercambio espontáneo que enriqueció aún más la actividad.


Amalia Polack, Presidente Honoraria de OSFA-WIZO Argentina.
Amalia Polack, Presidente Honoraria de OSFA-WIZO Argentina.

El cierre estuvo a cargo de Amalia Polack, presidente honoraria de OSFA-WIZO Argentina, quien agradeció la presencia de la autora y destacó el valor de mantener abiertos estos espacios de encuentro, reflexión y memoria dentro de la institución.

Luego llegó otro momento esperado: la firma de ejemplares. Adriana Lerman dedicó personalmente cada libro mientras continuaban las conversaciones iniciadas durante la presentación. Entre café, té y una mesa con cosas ricas preparada para compartir, muchos asistentes aprovecharon para acercarse, hacer una consulta más, pedir una dedicatoria o simplemente agradecer.


El Grupo OR WIZO promovió un encuentro que volvió a poner a la memoria en el centro de la vida comunitaria.
El Grupo OR WIZO promovió un encuentro que volvió a poner a la memoria en el centro de la vida comunitaria.

Cuando la tarde llegaba a su fin, quedaba la sensación de que la actividad había sido mucho más que la presentación de un libro. Había sido un ejercicio colectivo de memoria. Una de esas reuniones en las que las historias personales terminan convirtiéndose, casi sin proponérselo, en patrimonio de toda una comunidad.

 

Video completo de la presentación de Adriana Lerman:


 
 
 

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
bottom of page